Me la paso todo el día pensando en cómo titular, o mejorar titulares. Veo los medios,
comparo, elijo, aprendo, imito...
¿Por qué son tan
importantes los titulares?
Porque ahora son más importantes que nunca.
Lo explico.
Antes de Internet, los lectores de periódicos compraban
un pack sin mirarlo. Ese pack eran 80 páginas llenas de noticias. Los lectores fieles se pasaban por el kiosco, pedían
La Vanguardia, El País o El Mundo, y se ponían a leerlo porque era su periódico. O los recibían en su casa por suscripción como el excelente servicio de
ABC.
Eso suponía el 70% de los lectores del periódico. Luego, estaban las
promociones de regalo que se hacían en hoteles, universidades, o instituciones, y la gente que pasaba por ahí
lo leía gratis. Era el
lector-degustación. Como en el supermercado o en los estancos. A lo mejor se aficionaban a este queso o este cigarrillo con sabor a vainilla. Era el 25% adicional.
Y luego, había un 5% (digo yo), que pasaban por delante del kiosco y
se enamoraban de una portada: un titular, una imagen, un diseño. Pero eso era todo lo que podían encontrarse.
La portada.
Es decir,
cinco, seis a lo sumo diez noticias. Los directores podían ser más o menos ingeniosos titulando pero, a veces, la noticia más leída
no estaba en la portada: Ni la mejor titulada ni aparecía en la primera página; y la más atrayente
estaba por ahí perdida. Pero no había forma de medirlo.
Internet ha cambiado todo eso.
Cómo se lee un periódico en internet
Hasta ahora pensábamos que era parecido a uno de papel. Abrías una página web y te encontrabas lo que se llama
el primer pantallazo. Unas cuantas noticias que cabían en la cuadrícula de tu PC. La diferencia estribaba en que luego
movías el ratón hacia abajo e iba a apareciendo el resto del periódico digital.
Ya eso era un gran cambio porque en la portada de un digital aparecen 30, 40, 50... noticias. No lo he calculado. Pero desde luego, es una portada mucho
más amplia, larga y versátil que la de papel. Y encima, va cambiando a lo largo del día de modo que en realidad, en esa portada pueden haber salido
cien noticias en 24 horas.
Pues ni eso ya vale.
Ahora, mucha gente
no lee los digitales desde sus portadas. No entra cada mañana en ellos. Ni siquiera es inmenso el número de lectores
que cae por casualidad en los digitales a través del buscador Google.
Ahora leen las noticias
en las redes sociales.
Esa es la razón por la que los periódicos digitales meten sus noticias en
Facebook o Twitter, y alimentan esas redes sociales con titulares.
Y ahora viene lo bueno: las personas que están en las redes sociales,
leen un titular. Eso no quiere decir que lean la noticia, es decir, que pinchen en ella. Solo leen el titular.
¿Es que hay alguna diferencia entre eso y los periódicos de papel que se compran en el kiosco?
Ya lo creo. El comprador del periódico de papel
se llevaba el bulto de 80 páginas, llenas de titulares e historias. Pero ya había pagado
un euro con veinte céntimos por ello. Y los anunciantes ya habían puesto sus páginas de publicidad.
Pero un periódico digital
empieza a ingresar dinero solo cuando el lector pincha en una noticia. repito, hasta que el lector no haga
clic, allí no se ve un céntimo de euro.
Pero, ¿es que pincha el lector? No. En muchos casos, ve en su muro o en su time line, una tira de titulares de periódicos digitales con sus correspondientes
enlaces, pero con leer el titular le basta. Solo una pequeña cantidad pincha en el titular y 'entra' en el periódico. Y si le gusta,
la recomienda a sus amigos.
¿Qué significa todo eso?
Que los medios digitales ahora venden trozos sueltos de periódicos. No vendemos un pack de 80 páginas 'te guste o no', sino
un diario por trocitos. Igual que iTunes. No tienes que comprar el LP sino solo la canción que te interesa.
Pero os recuerdo que hasta que el lector pinche en esa noticia trabajada, escrita y publicada por el medio on line, no se ve un euro.
Lo curioso es que
una noticia puede convertirse en una bomba y darte decenas de miles de visitas al día. Una sola noticia. Y la mayoría de los que han leído esa noticia no ha entrado en la portada, o ha navegado en tu periódico digital. Ha sido un éxito gracias a miles de recomendaciones y de enlaces, lo que se llama
referrals.
Un 1% de tu contenido, te ha dado el 50% de las visitas. Oh, vaya.
¿Lección? Tenemos que escribir buenos titulares porque si no, el lector nunca pinchará. Si el titular es anodino o
no provoca intriga, interés o información necesaria, la labor es inútil.
Eso nos convierte a los periodistas en
exhibicionistas. Tenemos que exhibir titulares para llamar la atención. Para que el lector pinche.
Y hay que hacerlo sin desilusionarlo porque si 'calentamos' los titulares, el lector pensará que somos
sensacionalistas y acabará baneándonos, apartándonos. Lo mismo pasará si le
aburrimos.
Nuestros titulares son
como los escaparates de las tiendas de ropa. O ponemos modelos atractivos que inciten a entrar (comprar), o el cliente pasará de largo.Y suele suceder que cuando un lector encuentra una noticia atractiva, la tuitea o la comparte en sus redes sociales, y luego puede saltar de red en red hasta convertirse en un fenómeno social.
Pero para lograrlo, hay que hacer bien el primer paso.
Fabricar un buen titular. Exhibir bien los contenidos. En eso nos ha convertido internet: en exhibicionistas.