miércoles, 17 de junio de 2009

Yo también estoy fascinado por la revolución twittera en Irán pero ahora empiezan mis sospechas

Elecciones en Irán. Gana el candidato del gobierno, el de siempre: Ahmadinejad.

El candidato de la oposición, Musavi, dice que fue un pucherazo. Miles de jóvenes le apoyan. Manifestaciones y desórdenes convocadas a través de las redes sociales, de Twitter. ¡Ah, qué hermoso! Quedo fascinado. Reuters publica que en Irán hay cientos de miles de blogueros . ¿Tantos? Yo mismo lo publico. Hay que escuchar su voz. ¡El pueblo alza su voz!

Se filtra el rumor de que quien ganó de verdad fue el candidato más pro occidental: Musavi. Incluso corre por la red un documento que lo prueba. Más manifestaciones. Twitter parece un volcán de informaciones. Los jóvenes iraníes piden ayuda al mundo.

De repente, me asalta una pregunta. Si ellos pueden usar Twitter para hacer una contrarevolución, ¿por qué no los servicios secretos? Como periodista, me sale el instinto de la sospecha. Todas esas pruebas, esas informaciones sobre las elecciones, los twitteros, los blogueros, ¿de dónde vienen? ¿Qué organismo las avala? Upsss. Hay que ser escéptico.

Y entonces me encuentro un análisis en la red que desgrana las cifras de los blogueros y twitteros en Irán. Cierto: es un análisis de un paquistaní y seguro que tiene sus intereses. Pero, ¿quién no los tiene aquí?

Cuidado periodistas. Los sueños no deben ocultar las pesadillas. Hay que comprobar, comprobar y comprobar. Recuerda aquel dicho: "Si tu mamá te dice que te quiere, comprúébalo por otra fuente".

En fin, como regalo, si queréis ver el conflicto como si fuérais analistas de la CIA, leed este artículo de The Atlantic. Es una publicación vinculada a los neocons, pero ellos, en este caso, son anti iráníes. Creen que el gobierno de Amadinejad es la reencarnación del mal, como ahora lo cree medio mundo. Aun así, es un reportaje curioso.

2 comentarios:

pabloherreros dijo...

Coincido plenamente con tus dudas, Carlos. Con esto de la fiebre por las redes sociales, tendemos a pensar que todo lo que traiga Twitter es bueno por definición. Guerra equivale a intoxicación informativa, y eso que a mí me pareció obvio, a muchos periodistas no se les ocurrió. Como muestra, un botón: http://twitter.com/PabloHerreros/status/2193888167

Alejandro Muñiz Delgado dijo...

Sin duda lo mejor es lo de "si tu mamá te dice que te quiere compruébalo con otra fuente".

Es cierto, hay cientos de tuiteos... pero fiables? ...