viernes, 25 de junio de 2010

¿Deben los periodistas aceptar premios?

Empresas, instituciones oficiales o privadas, fundaciones… Estos organismos conceden decenas de premios a los periodistas. De alimentación, de juguetes, de energía, de finanzas. Hay tantos premios que casi todos los periodistas tienen uno en su casa. Pero ¿deben aceptar los periodistas esos premios? ¿Les condiciona su forma de informar?

Ajá.

Cuando fui director de una revista y un periódico, establecí que los periodistas no se podían presentar voluntariamente a ningún premio. Lo hice para evitar que el lector pensara que ese periodista había escrito un artículo para ganar el premio. Ya saben que los premios se dan por un artículo o un reportaje en concreto, y en caso de que el periodista haya presentado el suyo, existe la sospecha (lo sospecha el lector), de que el escritor no ha sido honesto. Alguien puede pensar que ha tratado bien a una empresa o a una institución para ganar el premio.
En realidad, se puede probar que en la mayoría de los casos, presentarse a un premio no significa que ese periodista sea un vendido. Pero como al lector le puede nacer la sospecha, lo mejor es evitar pensamientos pendencieros y recomendar a los periodistas que no se presenten a ningún premio. Desde luego, hay premios jugosos. Pero los periodistas son pagados por sus medios y eso les debería bastar. Si no ganan lo suficiente, que escriban cuentos o novelas, y que las presenten a cualquier premio. Eso es otra cosa.
¿Y qué pasa cuando el periodista no presenta ningún artículo a ningún premio pero es premiado por alguna empresa debido a “su excelente investigación”, “su trayectoria” o lo que fuere?

En ese caso, sí puede ir y recoger el premio. Y el periódico debe informar de que se trata de una iniciativa particular, que el periodista no movió ningún dedo, y por eso se puede hablar de que no va a ser influido por el premio. ¿Y será así?


Imaginemos que la empresa Asfaltos Pérez concede un premio a un periodista por sus informaciones estupendas. Son 50.000 euros. Días antes de recoger el premio, el periodista recibe un sobre cerrado que contiene información sobre Asfaltos Pérez, en la cual se dice que es una empresa que paga comisiones, que ha falseado sus cuentas y más cosas delictivas. ¿Qué hará el periodista?

Existe la duda, claro. Pero mantengo mi opinión de que los periodistas pueden recibir premios a los que no se hayan presentado.

Lo mejor en todos los sentidos sería que los periodistas solo deberían recibir premios de asociaciones de periodistas independientes. Pero que esa asociación o institución no tuviera ninguna relación especial con ningún medio. Me hace gracia que los premios Ortega y Gasset que da El país se concedan a periodistas de El País, y que digan que son premios independientes. Ya sé que también se lo dan a periodistas de otros medios como la Vanguardia, pero ¿se imagina alguien dando un Ortega y Gasset a un periodista de El Mundo por una gran exclusiva?

Bueno, para terminar, en mi carrera periodística he recibido un solo premio y un pregón. El premio era de la Asociación de Jugueteros o algo así y nunca me presenté sino que lo hicieron porque en una época escribí algunos artículos sobre ello. Supongo que me animaban a escribir más de juguetes pero creo que desde entonces, ya no he escrito más de juguetes. Y el pregón fue porque era director de una revista y alguien en el pueblo de Nájera pensó que yo era un tipo importante. Di el pregón, me invitaron a una cena y lo pasé en grande bajo una tormenta terrible.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Soy periodista y estoy más o menos de acuerdo en su punto de vista. Suscribo la opinión de que los reporteros no deberían aceptar más que los premios a los que no se presentan.
De todas formas, le hago una corrección respecto a los Premios Ortega y Gasset. Ya ha ocurrido que lo haya recibido un periodista de El Mundo. Fue en la convocatoria de 2009. Amaya García, redactora de www.elmundo.es, recibió el galardón por un reportaje sobre la memoria histórica. Creo que es una manera de demostrar que dichos premios son independientes, o al menos tratan de serlo. Un saludo.

Diarios del Capitán Snorkel dijo...

Gracias por la corrección.