miércoles, 10 de marzo de 2010

Un análisis contado con una figura de novela


The Wall Street Journal publica una noticia sobre los problemas de España y la actitud de Zapatero. El articulista usa varias técnicas. Dichos populares y un personaje atolondrado de Dickens, el señor Micawber, al que compara con Zapatero. También salpica la crónica con datos y revela conclusiones. ¿Quién dijo que un análisis tiene que ser una tesis doctoral? ¿Quién dijo que había que separar información de opinión?

Se puede aportar información y opinión a la vez, si se hace de forma convincente: el truco consiste en que siempre tienen que aparecer datos. En caso contrario, sólo es una opinión.

Ya sabéis que una opinión es un análisis sin pruebas, y un análisis es una opinión con pruebas.

En la prensa anglosajona se emplea mucho el método del "news analysis". Es decir, se ofrece información y se la interpreta al mismo tiempo. Todo en uno, como los aceites lubricantes 3 en 1.

En este caso, es más bien un análisis (pues la información ha sido publicada en días anteriores), pero el autor se encarga de recopilarla, darle orden, interpretarla y hacerlo de forma original, con cierta sorna. Esa voz de sorna es también un mensaje pues está diciendo: "¿Podemos creer a este tipo que es tan irrazonablemente idealista como Micawber?".

Os dejo los primeros párrafos. El autor es Irwin Stelzer, que al parecer no es periodista sino asesor empresarial y director de estudios del Instituto Hudson. Su pieza habrá aparecido en la sección de opinión, me imagino, pero se inclina más al análisis, un análisis muy ameno. Seguramente, los periodistas de WSJ no habrían usado tantos adjetivos para no traspasar la línea de la mera información. Pero muchos periodistas tendrían que aprender de este estilo de analizar acontecimientos económicos.

Tenéis aquí la versión en español, y aquí, la edición en inglés. Ha sido la noticia más leída en The Wall Street Journal Europa en estos días.


"Antes de emocionarse con la habilidad de Grecia para emitir algunos bonos, recuerde esto: Grecia es un aperitivo, España es el plato fuerte.

Su economía, la cuarta de la zona euro, es cinco veces más grande que la de Grecia y casi el doble de las de los otros países en problemas financieros, Grecia, Irlanda y Portugal, combinadas.

Por lo tanto es importante que el primer ministro de España, José Luis Rodríguez Zapatero, parezca ser un admirador del señor Micawber, [el personaje de la novela de Charles Dickens David Copperfield que pese a estar lleno de deudas siempre se muestra optimista de que su suerte cambie repentinamente]. Pregúntele qué planea hacer con respecto al déficit fiscal de 11,4% del y primero promete que extenderá la edad de jubilación y luego se retracta. Promete una congelación de salarios del sector público, pero su ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, dice que él realmente no habla en serio. Pero de alguna forma recortará el déficit a 3% del PIB para 2013. "Tenemos un plan", proclama la viceprimer ministra Maria Teresa Fernández de la Vega. Para la mayoría de observadores, ese plan parece ser el de Micawber: "Algo aparecerá"