viernes, 20 de noviembre de 2009

Cómo usar la máquina del tiempo

Leed esto:

"Fusilaron a los seis ministros del gabinete..."

¿Quiénes? ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Dónde?

Ahora leed esto:

"Fusilaron a los seis ministros del gabinete a las seis y media de la mañana luego de alinearlos contra la pared del hospital"

Esto podríamos bautizarlo como "inversión temporal". Las cosas suceden de atrás hacia adelante, pues se empieza el texto por el final de una escena: han fusilado a seis hombres. Es como tomar la máquina del tiempo e ir al pasado.

Aquí os he hablado en otra ocasión de la inversión de frases, es decir, de poner el final al principio, pero en esta ocasión, esta técnica añade la del relato al revés.

Ventajas: siembras en el lector una serie de dudas, y las vas despejando poco a poco. El lector adquiere interés en leer el reportaje o la información (vale en los dos casos).

¿Qué pasaría si lo escribiéramos en orden temporal? Pues esto:

"A las seis y media de la mañana, los seis ministros fueron alineados en la pared para fusilarlos".

No está mal, pero este comienzo es más soso. Demasiado formal.

El texto que he escogido procede de un cuento de Hemingway. Este es el párrafo completo:

"Fusilaron a los seis ministros del gabinete a las seis y media de la mañana luego de alinearlos contra la pared del hospital. Había charcos de agua en el patio y hojas muertas y húmedas sobre las losas. Llovía con fuerza. Todas las persianas del hospital había sido claveteadas. Uno de los ministros estaba enfermo con tifoidea. Dos soldados lo bajaron por las escaleras y lo sacaron a la lluvia. Trataron se sostenerlo contra la pared, pero él se sentó sobre una poza. Los otros cinco estaban en silencio, parados contra la pared. Finalmente el oficial dijo a los soldados que no valía la pena tratar de que se levantara. Cuando dispararon la primera ráfaga, estaba sentado en el agua con la cabeza sobre las rodillas".

Como veis, en este párrafo describe qué pasó a cada instante, pero luego de haber creado en el lector la sorpresa por un fusilamiento. Si Hemingway hubiera empezado con este último párrafo, no habría logrado el efecto sorpresa (desagradable) que logró invirtiendo el tiempo narrativo.

3 comentarios:

david dijo...

Una profesora mía de la facultad siempre decía que si se empezaba una entradilla con una fecha se perdía la atención del lector.
Aunque también había veces en las que se podía hacer, y era incluso recomendable, pero mi memoria no da para tanto

Laia dijo...

Sí, claro, Hemingway. Así, cualquiera. "Seamos realistas, pidamos lo imposible"

david dijo...

No solo Hegminway, esto es algo que se ve a diario en los periódicos.
Obviamente no tan literario como con en un relato, pero no se suele empezar con fechas, porque se aleja al lector.